Foto0374La pieza fósil perteneciente a un gliptodonte fue encontrado a la orilla del lago de Rumipal en el mes de febrero. Ahora, un equipo de profesionales de la ciudad de Córdoba, acompañados por integrantes del Museo Estrella de Piedra y vecinos de la localidad, están colaborando con la tarea de preparación del caparazón para trasladarlo del lugar donde fue encontrado. Estimaron que tiene más de 8 mil años.

Todo comenzó en febrero de este año, cuando Ariel Ramírez y su hijo se encontraban pescando a la vera del lago de Villa Rumipal, más precisamente en el Club Shneebelli, y notaron la presencia de un montículo no natural. A partir de allí, dieron aviso al Museo Estrella de Piedra del pueblo y las autoridades de éste iniciaron los trámites y gestiones correspondientes ante el patrimonio de la provincia y el Museo de Paleontología de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC).

Tal es así que el pasado sábado se inició el trabajo de excavación y preparado del caparazón de gliptodonte para trasladarlo a la brevedad al museo local. “El trabajo que estamos haciendo es de desenterramiento de los restos fósiles y armando lo que se llama bochón, que es una cobertura de yeso y otros materiales para fortalecer el caparazón y poder trasladarlo. Allí se van a hacer las tareas de limpieza y preparado para el estudio y la exposición del material”, comentó Manuel Sosa, Técnico en Paleontología y uno de los encargados de esta labor.

Un gliptodonte es un animal extinto, pariente del quirquincho y las mulitas. Es muy grande, de más de dos toneladas, con un caparazón rígido y cabeza acorazada. Tiene una cola del mismo tipo con una bocha al final de la misma. “Son animales que han vivido en la región hasta los últimos 8 mil años y este es uno de los tantos hallazgos que ha habido en el Valle”, mencionó Sosa.

Ahondando en la prehistoria y haciendo referencia al lugar donde fue encontrado y la relación con la vida animal de la época, el Técnico en Paleontología apuntó que al estar al pie de barrancas formadas por la presencia del lago, se puede determinar que los restos del gliptodonte han sido tapados por varias capas de sedimentos. Además, la posición en que ha sido hallado proporciona variada información con respecto al ambiente del momento.

“Este animal no fue encontrado íntegramente. Hay fragmentos que han aparecido incrustados en sedimentos de alrededor y que han sido enterrados en el mismo tiempo. Eso nos está indicando también un proceso de desintegración. Han aparecido huesos de un animal más pequeño que aún no hemos podido identificar. También se han hallado caracoles que nos van a ayudar a determinar cuestiones ambientales y de antigüedad”, agregó Manuel Sosa.

Calculan uno o dos días más para finalmente trasladarlo y luego dos meses más para la limpieza y exposición del mismo; motivo por el cual no estaría disponible, al menos en la primera parte de la temporada, para los visitantes del Museo Estrella de Piedra.

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